"Quien carga con culpa en tan alta medida debe ser castigado, también después de 60 años y a tan avanzada edad", dijo el fiscal Hans Joachim Lutz en su intervención final en el proceso contra Demjanjuk, de 90 años de edad y antiguo guardia voluntario en Sobibor, ante la Audiencia de Múnich.
Tras 16 meses y 85 sesiones de proceso en los que Demjanjuk no se dirigió ni una sola vez al tribunal y se mantuvo impasible postrado en una camilla, Lutz subrayó que "su culpa consiste en su voluntaria participación en el asesinato de judíos".
A favor del acusado solo habla el hecho de que "no se presentó voluntariamente para cumplir ese servicio", comentó el fiscal, quien reconoció que la decisión de convertirse en guardia del campo de concentración nazi estuvo motivada por la necesidad de sobrevivir y no morir de hambre como otros muchos prisioneros.
Lutz acusó a Demjanjuk también de haber actuado "motivado por sus bajos instintos" y de no haber tenido escrúpulos a la hora de maltratar y colaborar en la muerte de decenas de miles de víctimas en el campo de exterminio nazi.
Las frecuentes bajas por enfermedad del acusado y las
maniobras para la dilación del proceso por parte de su defensa habían amenazado con eternizar un juicio que previsiblemente acabará ya en pocas semanas con un veredicto del jurado.
A Demjanjuk -nacido en Ucrania, reclutado por el Ejército soviético y capturado en 1942 por los nazis como soldado enemigo- se le imputa complicidad en la muerte de 27.900 judíos en Sobibor (antigua Polonia ocupada), donde presuntamente actuó como guarda voluntario.
En la década de 1950 emigró a EEUU como víctima del nazismo, en tanto que exprisionero, cambió su nombre de pila, Iván, por el de John y adquirió la nacionalidad estadounidense.
En 1975 se le identificó como presunto criminal nazi y fue extraditado a Israel, donde se le juzgó como el presunto "Iván el Terrible" de Treblinka y fue condenado a morir en la horca en 1988.
Tras cinco años en el corredor de la muerte se revocó la condena, al identificarse como "Iván el Terrible" a otro ucraniano, Iván Marchenko.
Regresó a EEUU, país que le había retirado la ciudadanía, pero donde siguió viviendo como apátrida por tener ahí a su familia.
La Fiscalía de Múnich reabrió el sumario en 2008, apuntalada en una hoja de servicios que lo identificaba como uno de los llamados "trawniki" (guardas voluntarios), conocidos por su extrema crueldad.
Tras un largo tira y afloja, agotados todos los recursos ante la Justicia de EEUU, fue entregado en mayo de 2009 a Alemania, donde es juzgado desde noviembre de ese mismo año en la capital de Baviera, al sur del país. EFE
A Demjanjuk -nacido en Ucrania, reclutado por el Ejército soviético y capturado en 1942 por los nazis como soldado enemigo- se le imputa complicidad en la muerte de 27.900 judíos en Sobibor (antigua Polonia ocupada), donde presuntamente actuó como guarda voluntario.
En la década de 1950 emigró a EEUU como víctima del nazismo, en tanto que exprisionero, cambió su nombre de pila, Iván, por el de John y adquirió la nacionalidad estadounidense.
En 1975 se le identificó como presunto criminal nazi y fue extraditado a Israel, donde se le juzgó como el presunto "Iván el Terrible" de Treblinka y fue condenado a morir en la horca en 1988.
Tras cinco años en el corredor de la muerte se revocó la condena, al identificarse como "Iván el Terrible" a otro ucraniano, Iván Marchenko.
Regresó a EEUU, país que le había retirado la ciudadanía, pero donde siguió viviendo como apátrida por tener ahí a su familia.
La Fiscalía de Múnich reabrió el sumario en 2008, apuntalada en una hoja de servicios que lo identificaba como uno de los llamados "trawniki" (guardas voluntarios), conocidos por su extrema crueldad.
Tras un largo tira y afloja, agotados todos los recursos ante la Justicia de EEUU, fue entregado en mayo de 2009 a Alemania, donde es juzgado desde noviembre de ese mismo año en la capital de Baviera, al sur del país. EFE


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